domingo, 3 de octubre de 2021

Libro Chillán, su historia, mi historia; Depósito Legal, Bibliotecas Publicas

DEPOSITO LEGAL
Servicio Nacional de Patrimonio Cultural












COORDINACIÓN GENERAL DE
BIBLIOTECAS PÚBLICAS
Servicio Nacional de Patrimonio Cultural
Dirección Regional de Ñuble






jueves, 9 de septiembre de 2021

Libro Chillán su historia, mi historia / Presentaciones, conversatorios (...)



CONVERSATORIO Y PRESENTACIONES
Libro Chillán, su historia, mi historia
Autor: Máximo Beltrán Fuentes



Proyecto financiado por el
Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio







GRUPO AVENTURA DEL SABER
Biblioteca Municipal de Chillán
25 de agosto / 2021







COLEGIO BICENTENARIO DARIO SALAS
26 de agosto / 2021







AGRUPACIÓN PINTARTE
Actividad "insitu" en el puente Libertad Oriente
28 de agosto / 2021


  




HOSPEDERÍA NOCHE DIGNA
30 de agosto / 2021




 




COLEGIO BICENTENARIO
ENRIQUE SALINAS BUSCOVICH
31 de agosto / 2021







AGRUPACIÓN CULTURAL
CONVERSANDO CON VERSOS Y CUENTOS
13 de septiembre / 2021








AGRUPACIÓN ÑUBLE URBANO
CONVERSANDO EN ACTIVIDAD "RAP  DESDE  LA  FILO"
25 de septiembre / 2021


  





LICEO BICENTENARIO MARTA BRUNET
27 de septiembre / 2021






LICEO TOMÁS LAGO
30 de septiembre / 2021







JJVV SANTA ELVIRA
30 de septiembre / 2021






ESCUELA JOSE MARIA CARO
5 de octubre / 2021






CLUB ADULTO MAYOR  Edad de Oro
5 de octubre / 2021






COLEGIO SAN FERNANDO
13 de octubre / 2021






OPD Chillán Viejo
Oficina de protección de los derechos
dependiente del SENAME
21 de octubre / 2021








LICEO TÉCNICO MABEL CONDEMARIN
22 de octubre / 2021



 




DIDECO
Teatro Municipal sala Claudio Arrau
22 de octubre / 2021






UNIVERSIDAD DEL BIOBIO
Plataforma Zoom y Facebooklive
27 de octubre / 2021








TEATRO MUNICIPAL DE CHILLÁN
Sala Ramón Vinay
Con jóvenes de Ñuble Organiza DIDECO CHILLÁN
25 de octubre / 2021







LICEO REPUBLICA DE ISRAEL / Concepción
Con egresados de 4to medio
Organiza WIZO Concepción
1 de diciembre / 2021






CORPORACIÓN CULTURAL
ARTISTAS DEL ACERO
Invitado a representar a Ñuble, 
conjuntamente con los escritores y poetas
Laura Daza, Camilo Ortíz y Fernando May 
a leer y presentar el libro 
Chillán, su historia, mi historia en
Feria  del libro 2021
7 de diciembre / 2021




























sábado, 21 de agosto de 2021

CHILLÁN VIEJO LA FIESTA REPUBLICANA DEL 20 DE AGOSTO


UNA TRADICIÓN 
QUE SE RESISTE A DESAPARECER
por Julio Agustín Parra Luna 
un chillanejo radicado en La Florida, agosto de 2021


"La historia de los pueblos
está escrita desde sus luces y sombras,
y es desde el habitáculo de la memoria
que nos va entregando lineas
para anudarnos y no perdernos
en el desvarío del olvido"
(Máximo Beltrán)))

Somos recuerdos, y son esas imágenes y olores, los que nos forman; aún si las circunstancias nos separaran del terruño, de nuestros muertos y recuerdos; seguiremos atados irremediablemente y sin soborno a nuestra historia. Julio Parra Luna, nos invita con su recuerdo y la valentía propia de los que escudriñan y SE escudriñan , a viajar a esa “fiesta republicana” del 20 de agosto que se resiste a desaparecer y que habita en su memoria. (edición blog)



Foto aporte sra. Luisa Silva Figueroa
Desfile en Chillán Viejo (1960 circa)



El 20 de agosto una fecha en el calendario que me marcó desde muy niño cuando conmemorábamos en Chillán y Chillán Viejo el natalicio de Bernardo O´Higgins Riquelme (20 de agosto de 1778) considerado prócer de la patria tras haber participado en el proceso por la independencia de Chile. Ejerció la jefatura del Estado bajo el título de Director Supremo entre 1817 y 1823. Proclamó la Independencia de Chile el 12 de febrero de 1818, formalizando la ruptura de la dependencia colonial respecto de España.

En relación a este día, durante el año 1966 bajo la presidencia de Eduardo Frei Montalva (1964-1970) se declara feriado escolar para la comuna de Chillán. Posteriormente, el 18 de agosto de 2014, en el segundo gobierno de Michelle Bachelet Jeria (2014-2018), se decretó como feriado, para Chillán y Chillán Viejo.

La relevancia de esta efeméride se manifiesta en el Acto Cívico de Celebración frente a la Plaza de Chillán Viejo, una ceremonia de carácter republicano. Los chillanejos asistíamos masivamente a este tradicional evento de conmemoración y homenaje al hijo Ilustre y Padre de la Patria.






El acto y desfile una tradición histórica muy esperada por toda la ciudadanía. Chillán era una fiesta llena de magia y jolgorio, en ella participábamos la comunidad, junto al desfile militar encabezado por la banda del regimiento y un gran contingente de las FF.AA. y Carabineros, Bomberos, Defensa Civil, Organizaciones Sociales, Instituciones Públicas y de Servicio de la Comunidad, Scouts, Escuelas y Liceos junto a Profesores, etc.

En la escuela nuestros profesores nos preparaban ensayando días antes para el desfile oficial. Era un orgullo como escolares desfilar frente a las autoridades de la comuna. En los cursos confeccionábamos banderitas, pompones y gorritos con los colores del tricolor nacional.

Desde calle Libertad y por Avenida O’Higgins, se iniciaba el desfile con todas las instituciones que se iban incorporando en el trayecto, en ambas veredas la multitud los acompañaba hasta Chillán Viejo; no había barreras papales, las personas circulaban libremente, solo que apenas se podía avanzar por el gentío. La muchedumbre iba a mirar pasar el desfile de los militares en la Plaza La Victoria frente a mi querida Escuela N°1. La gente que no asistía se instalaba en las puertas de sus casas a observar el paso marcial de los soldados y civiles participantes.

Una fiesta en la cual se despoblaba la ciudad, familias completas acudían con sus niños y sus guaguas; todos queríamos presenciar este magno acontecimiento del cual disfrutábamos año a año. Una gran fiesta cívica, ciudadana. Chillán era una fiesta llena de colorido.

Era emocionante estar ahí en medio de esa algarabía, ver la gran afluencia de público y ser protagonista de este acontecimiento orgullo de los chillanejos. Los vendedores voceando sus productos: globos, remolinos, banderitas chilenas. También manzanas confitadas, algodón de azúcar, churros, empanadillas, palomitas de maíz, empanadas fritas, sopaipillas… Estudiantes con sus stands vendiendo diferentes productos con el objetivo de reunir fondos para sus paseos de fin de año.

Recuerdo a mi hermano Omar y Manolo Andrade muy pequeños yendo al regimiento a esperar que salieran los militares y venirse con ellos marchando hasta Chillán Viejo. Tanta era su admiración que años después formará parte del ejército.

Paradojalmente esta tradición se rompió con el gobierno militar, los soldados no salieron más desde el regimiento sino que llegaban en camiones a Chillán Viejo al desfile. Se comenzó a acordonar con vallas de seguridad, medida que continuó, en algunos casos, en democracia con el Presidente Piñera, restringiendo el acceso de la gente hasta el mismo lugar de la ceremonia. Ya no existe el entusiasmo de antes en los chillanejos, la magia terminó.

Se hizo tradición desde el presidente Salvador Allende Gossens (1970-1973) que los presidentes de la república asistieran regularmente todos los años a la ceremonia oficial del Natalicio del Padre de la Patria en Chillán Viejo.

Recuerdo el año ‘73 cuando los militares antes que terminara el acto oficial mientras pasaba una larga columna de instituciones, personas y trabajadores que representaban organizaciones sociales y de la comunidad, se levantan rompiendo el protocolo y se van. Sentí el miedo. Miedo por lo que venía… se sentía en el aire un ambiente enrarecido, incierto… fui testigo presencial del desaire y agravio al presidente.

Al año siguiente siendo estudiante de la Universidad de Chile-Sede Ñuble en Historia y Geografía, carrera que fue reabierta después de haber estado clausurada un año. La mayoría de mis buenos profesores se fueron al exilio, algunos de mis compañeros no volvieron; llegaron nuevos profesores uno de ellos Juan Saavedra mi profesor de Historia de América. En el desfile oficial del año ‘74 asistió el dictador Augusto Pinochet Ugarte (1973-1990), y uno de los centinelas que lo protegía era mi profesor con una metralleta en sus manos. Lo demás es historia.









martes, 10 de agosto de 2021

Libro Chillán, su historia, mi historia / Prensa


PRENSA Y PUBLICACIONES RELACIONADAS CON EL LIBRO




Proyecto financiado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio,
Convocatoria 2021




 

Publicación 5 de agosto 2021
Diario La Discusión de Chillán


Entrevista / Catalina Garcés Rondanelli / Diario La Discusión
¿De qué tiempo data la investigación y redacción de este libro?
Esta investigación versa sobre la búsqueda de un narrador para un gran relato de historias olvidadas que no han sido relatadas desde la mirada academicista; el viaje realizado a la vera de los tópicos patrimoniales durante el transcurso de mi propuesta identitaria me fue revelando una historia de Chillán que se cuenta solo a través de un gran archivo oral; relatos amarrados a una historia paralela donde el gran telón de fondo es Chillán.

¿A qué debe el eslógan “somos células, organizadas en torno a un relato”?

Somos células organizadas en torno a un relato; dialogamos con una identidad que se resignifica a cada instante y es en torno a esa resignificación es donde vamos amarrando nuestro relato…dejando una huella impensada en este gran viaje de identidad donde me revelo a que el olvido y la ventisca del ahora borre esas pisadas

¿Hay todavía extractos de la historia de Chillán que no se hayan expresado en sus anteriores publicaciones?
Siempre existirán vacíos que se puedan completar en futuras publicaciones; este libro es un adelanto de algo que comienza; y sin miedo a equivocarme podría decir que Chillán es un gran pergamino que amerita ser develado con paciencia y sin prejuicios históricos.

¿Cuáles son los ejes de este libro?
Este libro tiene como columna vertebral la historia de una familia que va revelándose a través de Alonso y su diálogo familiar durante 400 años, teniendo como telón de fondo la gran cartografia chillaneja.


Publicación 8 de agosto 2021
Diario Crónica de Chillán / columna literaria
por Laura Daza Valenzuela



Hace algunos años, la página Chillán Antiguo se convertía en una vasija de experiencias individuales que recorría el mundo a través de la red. Chillanejos en diferentes lugares del planeta añoraban con nostalgia enfermiza la tierra-útero que albergaba la primera infancia y la historia de cada uno de ellos y la de sus familias dispersas a lo largo del tiempo, con un punto en común: Chillán.

Máximo Beltrán, regresa con este libro Chillán su historia mi historia, resignificando la memoria, instalando un nuevo concepto de identidad, más personal y cercano, construyendo una especie de diálogo colectivo con los espacios que transitamos diariamente en esta ciudad sembrada de huesos y refundada en su mayoría, a punta de porfía y pertenencia de sus habitantes, que, a modo de reconciliación con un paraje hostil por sus desastres naturales y políticos, son capaces de abandonar y regresar en diferentes siglos, estableciendo la diáspora como un camino de salvación, pero jamás de olvido. La narración comienza con un pretexto, el suicidio de Rodrigo y posterior a eso la desaparición de la tumba de este, ese relato inicial es el hilo conductor para urdir el relato de todos, que se remonta a la primera fundación de la ciudad y el (des-encuentro) con los nativos de la zona, y la imposición de la cruz a sus habitantes en el esfuerzo de convertirlos al cristianismo, mientras la Torá y sus designios se disfrazaba en la pila bautismal, resistiéndose a morir, tal cual como lo hiciera en la diáspora desde Egipto. Este libro borra el famoso mestizaje único de españoles e indios e instala la necesidad de saber quiénes somos, de dónde venimos y para dónde vamos.

La historia de los pueblos se escribe con sangre, barro, tinta, oralidad y recuerdos. Los paisajes de este libro corresponden a esa mixtura de materialidades confusas del imaginario humano. El patriarcado ortodoxo y la visión de las matriarcas para poblar la nueva tierra, hicieron de este Chillán un lugar particularmente resiliente. Recuerdo al inicio de la pandemia, la arenga de distintas autoridades de Chile con sus mensajes para aplacar el miedo, en ese momento, el alcalde Zarzar dio un mensaje distinto: “Nos volveremos a levantar” y sabía perfectamente de lo estaba hablando. El chillanejo de rodillas, sabe por instinto cuando levantarse, llora en silencio a sus muertos y desaparecidos, reclama por la sangre en las calles después de la debacle y se sienta junto a los suyos a construir memoria, para que nada sea olvidado.

 

Publicación 10 de agosto 2021
SOCHEL /  Santiago
Sociedad Chilena de Estudios Literarios.
por María Loreto Mora






Publicación 30 de agosto
por Judith Riquelme
Archivo Judío de Chile / 
Fundación para la preservación de la memoria del judaísmo en Chile

“Chillán su historia mi historia”, escrito por el destacado investigador Máximo Beltrán Fuentes quien ha sido distinguido en varias ocasiones, por sus obras. En 2010 recibe el reconocimiento nacional de Biblioredes por su aporte a nuestra cultura local; En 2012 la red Urbatorium de Santiago de Chile lo distingue con la Llave de oro. Posteriormente en 2014 obtiene la distinción “Gobernación de Ñuble” por su valioso aporte al rescate del patrimonio histórico y cultural de la Región de Ñuble. En 2015 es invitado por la Universidad del Bío Bío a formar parte del patrimonio artístico de Ñuble. El mismo año la Ilustre Municipalidad de Chillán le otorga el Premio Municipal de Arte y Cultura. En 2017 recibió el Premio AMA-BIOBIO 2017.

“Chillán su historia mi historia” es un relato desgarrador que rememora la vida de un joven en la capital regional. Su escritura transita por el tiempo con soltura mezclando situaciones vinculadas a la fundación de Chillán y su propia vida. La importancia del relato oral como eje continuador de los recuerdos familiares queda de manifiesto en el texto. Conmueve el relato genealógico, el secuestro de Nicolasa a manos de los indígenas de la zona y que el hablante espera haya tenido “un cautiverio feliz”. Destaca la defensa de la ciudad por las hermanas Toledo y Alfaro.

El autor devela suavemente sus raíces judías, que fueron mantenidas como algunas rarezas aceptadas y que en apariencia eran solo de esta familia. La vida y muerte son una continuidad que recuerda la fragilidad humana en una ciudad reconocida por su importancia en el desarrollo de la historia nacional como ha sido Chillán.

Son varios los hechos, así como los documentos que domina el autor que hacen de este relato digno de lectura. Existe una luminosidad en la nostalgia que no deja de emocionar.

Este libro es una iniciativa seleccionada por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Fondo del Libro y la Lectura para el año lectivo 2021. Destacamos su aporte al rescate patrimonial y la memoria colectiva y local.