jueves, 20 de diciembre de 2018

RETABLOS RELIGIOSOS Iglesia San Francisco de Chillán

Objetos litúrgicos. 
Los libros visuales: el Retablo.
Modos de evangelización y educación, antes del ingreso de la imprenta a Chile, en la época colonial.

Artículo en desarrollo
p. Rodolfo Hlousek Astudillo












jueves, 13 de diciembre de 2018

REFLEXIÓN IDENTITARIA / Chillán

¿Quién fui? ¿quién soy? y ¿quién seré?, son las tres interrogantes que sitúan el proceso de identidad personal y colectiva; de esta manera sutil y perenne se yuxtaponen pasado, presente y futuro en este viaje memorístico e identitario de pertenencia y arraigo de un colectivo urbano que lleva más de quinientos años. Chillán es un relato que anuda recuerdos desde 1580, que necesita ser contado a modo de cuentos alrededor del brasero en un corredor viejo, provocar que ese recuerdo te anude a la tierra y que de manera sempiterna seamos capaces de reconstruir nuestra historia, quizás resignificando todo lo aprehendido para llegar a situarnos limpios y sanos en las puertas de la modernidad.

Sin esa simbiosis no podemos hablar de identidad, tan solo de fragmentos parchados de un gran relato que asoma a veces, cuando el interés personal se ve afectado. De esa manera Chillan, como muchas ciudades y pueblos de Chile, es una sumatoria de parches que fueron sucediéndose sin querer y que reviste necesariamente un replantearse que queremos construir; para que la gesta de nuestros antepasados (y no hablo héroes y artistas que ya están muy “manoseados”) refleje una narración coherente lejana al ruido de la omisión en los textos de estudio de nuestro relato de ciudad, provocando una ignorancia muy peligrosa en el sentido, como decía el filósofo francés Jacques Derridá, “el desmantelamiento de nuestras construcciones simbólicas originaría la ausencia de centros, lo que implicaría una tensión permanente”, es decir la ausencia de un relato ciudadano implicaría si y solo si un desarraigo a su entorno lo que deshumaniza al ciudadano, dejando indefenso su sistema inmunológico de saberse, de reconocerse, de espejearse con el otro.

REFLEXIÓN PATRIMONIAL / Chillán

El activismo patrimonial es peligroso, de una y al seco; para que ir con rodeos; si eso es lo que estamos viendo y sintiendo en Chillán; una ciudad que está estancada y fea, y que mañosamente grupos se yerguen en que sigamos estando de esa manera. Paladines del patrimonio aspiracionales y muchos foráneos que nos viene a dar cátedra a nosotros sobre cómo hacer ciudad y como queremos ser.


Tres grupos bien definidos existen en Chillan en este propósito; los colegiados que desde sus egos creen que su verdad es absoluta y desean a toda costa imponer su credo; otros los resentidos que buscan protagonismo porque el tema patrimonio e identidad da votos, pero como no sacaron ni uno en las elecciones pasadas, pelean desde su trinchera, amurrados y con bronca; y los oficiales que para ellos el patrimonio e identidad es la carta “comodín” (joker) en su viaje político, juegan al “achunte” al “azar”, a veces le apuntan a las loceras de Quinchamali, otras veces a Santa Elvira, así juegan todo él año. Es decir llegamos a un tema ideológico, donde el patrimonio e identidad les importa un “bledo”.


La identidad y patrimonio no es un edificio viejo o una casa de tal o cual estilo, no es santa Elvira ni las locera; sino una sumatoria de respiros que forman un lenguaje sutil y que bien sabemos todos, sino este colectivo urbano ya no existiría con tantas destrucciones y levantamientos. Habida cuenta que la naturaleza ya nos prodigó de tres grandes terremotos que destruyeron “físicamente” nuestra ciudad en tres siglos diferentes; pero no aniquiló nuestra memoria ni identidad, que siguió su relato centenario.


Invito a los conciliábulos ideológicos y dogmáticos, que han secuestrado el concepto de patrimonio e Identidad a reflexionar y soltar amarras, ser libres y dejar que Chillán siga su relato constructivo; por más que traten de encauzar el rio, este seguirá el curso que la naturaleza ya trazó.

domingo, 14 de octubre de 2018

LOS RIQUELME, una familia chillaneja

P. Máximo Beltrán
"Reseña de Familias Fundadoras" Horacio Aranguiz Donoso
"Familias Fundadoras de Chile" Julio Retamal Favereau, 1540 - 1600
"Orígenes de las antiguas familias de Chillán", Gustavo Opazo Maturana.
www.genealog.cl
http://genesdefamilia.blogspot.com/ (estudio)


Los Riquelme de la Barrera y Pérez de Hita, fueron los padres del primer Riquelme que paso a América y que se avecindó Chillán, Francisco Riquelme de la Barrera y Pérez (1550 – 1627) que casó con Leonor de Toledo y Alfaro (1576 – 1646) hija de Alonso Álvarez de Toledo Mejía e Isabel de Alfaro.

Francisco y Leonor fueron padres de Alonso y Francisco; Alonso Riquelme de la Barrera y Toledo (1595 – 1667) casó en Chillán en 1628 con Melchora Candia de Robles Cancino  (1607) y están consignados siete (7) hijos, Sebastiana (1635), Alonso (1639), Francisco (1640), Catalina (1641), Isabel (1645), Melchora (1650) y Pedro Riquelme de la Barrera y Robles Cancino (1654).

La hija mayor Sebastiana (1635) está vinculada por matrimonio con José Román de Tamayo y López, con descendencia en García de Vergara, Peredo y Gallegos.

Alonso (1639 – 1680)
, vinculado por matrimonio con Paula Gajardo Fernández de Soto, con descendencia en De la Barra, Lillo y Lagos, Vallejos, Araya y Guzmán, Contreras y Meza, San Martin y Cisternas, Brevis, Bravo de Villaba, De la Fuente, Ortíz, Llanos, Zarate, Arias, Molina, Parra, Leiva, Alarcón, Nuñez, Leiva.

Francisco (1640 – 1706), vinculado por matrimonio con Ana María Zabala y Camilo, con descendencia en Ávarez, Contreras, González de Medina, Almeyda, Donoso.

Catalina (1641), vinculada por matrimonio con Alonso de la Rosa, con descendencia en Rojas y Salinas.

Isabel (1645) No hay datos.

Melchora (1650 – 1712)
, vinculada por matrimonio con Juan de Toro Mazote y Grijalda, con descendencia en Silva, De la Vega, Elizondo, Antúnez, Torres y Prado, Cabanillas, Ugarte, García, Montt, Ureta, Saavedra, Vidaurre, Molinares, Acuña, Martínez, Lillo, Urrutia, Solo de Zaldivar, Salinas.

Pedro (1654 - 1729), (de esta rama viene el PADRE DE LA PATRIA)vinculado por matrimonio con Inés de Meza Herrera, con descendencia en Hernández, De los Reyes, Cerda, De la Rosa, Oyarzún, Elgueta, Goicoechea del Pino, Mesa y Ulloa, O`Hiigins, Venegas, Zuñiga, Lagos, De la Fuente, Sepúlveda, Rodríguez, Diaz, Muñoz, Venegas, Acuña, Espiñoza, Rosales, Peñailillo, Herrera, Méndez, Muñoz, Morales, Bao, Navarrete, Zapata, Vargas, del Río, Soto,Godoy, Contreras, Canales de la Cerda, García,

miércoles, 26 de septiembre de 2018

MÁXIMO BELTRÁN FUENTES

ANTECEDENTES

Egresado de Diseño Gráfico, Instituto Profesional de Chillán, actualmente Universidad del Bío-Bío, Chillán, Chile (1982 - 1986). Posee una destacada trayectoria como artista visual, exponiendo en los espacios culturales más relevantes de nuestro país. Su obra plástica se funde con el relato patrimonial, siendo prologada por la Academia.

Premio AMA Bío Bío 2017, Premio Municipal de Arte y Cultura 2015, mismo año que es invitado por la Universidad del Biobío a formar parte del patrimonio artístico de Ñuble, que se manifiesta en la donación de gran parte de su legado; 18 de sus obras forman parte del patrimonio artístico de la Universidad del Biobío, con el fin de ser exhibidas en la Pinacoteca de dicha Universidad. 




De su trabajo y obra el sr. Carlos René Ibacache, Miembro de la Academia chilena de la Lengua nos dice: “Por sus realizaciones, Máximo es el gran garante de nuestro patrimonio cultural y como observador artístico y periodístico se nos aparece comprometido con la historia, con el arte, con la cultura, con todo el quehacer social y político, como gestor y actor cultural”

La obra de Máximo Beltrán está presente en la Bibliografía de Ñuble, citada en el libro Chillan, las artes y los días de Armando Cartes Montory (2015); en la Antologia de Pintores Enseñantes de Ñuble de Julio Utreras (2015). Editorial Ortiga consigna: “el trabajo de Máximo Beltrán se ha anclado en, entre y desde los espacios, es un proyecto que se ha iniciado desde Chillán…”(2008); Carme Larraburu hacedora Cultural de Argentina escribe: “Máximo, en su trabajo diluye los recursos patrimoniales para dejarnos lugar a la actuación, es como si nos susurrara al oído” (2008).

Máximo Beltrán Fuentes, ha sabido unir la tecnología con su tiempo; su formación como diseñador gráfico y toda su propuesta patrimonial en sus publicaciones; quizás el hecho de que su trabajo sea privado y que responda a un real ejerció de contribuir a una mejor sociedad, le ha valido una independencia en su propuesta de trabajo.

El trabajo de Máximo Beltrán Fuentes, definitivamente no muere, ahora está en el proyecto de libros digitales (español e Inglés) sobre las comunas de la Provincia de Ñuble, dando comienzo con la publicación, Buchupureo al sur de Chile.
https://issuu.com/maximobeltran/docs/libro_a69b148a8bad90
El nos dice en el prólogo de esta colección: “…Este libro es una mirada personal sobre Buchupureo, que a través del arte de la fotografía he registrado en un momento determinado. Son sencillas miradas sin mayor pretensión que el recurso estético propio de aquel que solitario busca en la justa medida de las cosas, esa belleza latente que se descubre a ratos y nos enrostra sencillez.
Buchupureo, al sur de Chile; da comienzo a una colección de localidades de la provincia de Ñuble, que no siendo específicamente libros de turismo, si podrán conocer a través de una mirada personal, los pueblos que conforman la provincia”.

OBRA PATRIMONIAL
2008 Publica el libro de arte, pero también de carácter patrimonial “Chillan, deambular por los pliegues de la memoria”, era 2008,
http://maximobeltranarte.blogspot.cl/2010/07/muestra-plastica-chillan-deambular-por.html

2010 Materializa su labor de rescate identitario de la ciudad de Chillán con la creación del blog Chillan Antiguo
http://chillanantiguo.blogspot.cl/2015/11/el-puente-confluencia-chile-el-valor-de.html donde desarrolla centenares de temas y la DIBAM lo reconoce en el 2010 como un real aporte al rescate de la identidad local, http://chillanantiguo.blogspot.cl/2011/01/blog-chillan-antiguo-fue-galardonado.html siendo un espacio de contribución y consulta para los estudiantes .Su trabajo privado y voluntario, se manifiesta en una serie de publicaciones, donde su “opera prima” es el concepto Chillán Antiguo que se concreta en una revista.

2011 Publicó el libro Chillan Arquitectura de la memoria.
http://www.ladiscusion.cl/index.php/vidaycultura/109-cultura1230166962/3557-libro-de-maximo-beltran-sobre-patrimonio-abre-una-nueva-veta

2012 Recibe de la Red Urbatorium de Santiago de Chile el reconocimiento “La llave de oro” por el mejor perfil cultural e histórico de naturaleza independiente, disponible en toda la internet con relación exclusiva sobre la ciudad de Chillan.
http://www.ladiscusion.cl/web50/index.php/vidaycultura/vidaycultura1110121213/cultura631336175/7865-chillan-antiguo-recibe-llave-de-oro?responsivizer_template=desktop

2013 Publica Libro La Casa, en conjunto al poeta Elgar Utreras (2013),
http://letras.s5.com/eutr110314.html
https://issuu.com/maximobeltran/docs/libro

2013 Publica Cementerio de Angelitos junto a Carmen Mantilla
https://issuu.com/maximobeltran/docs/libro_cementerio_de_angelitos

2014 Recibió la merecida distinción “Gobernación de Ñuble” por su valioso aporte en el rescate del patrimonio histórico y cultural de la provincia.
http://www.ladiscusion.cl/index.php/vidaycultura/vidaycultura1110121213/cultura631336175/33858-gobernacion-de-nuble-premio-a-personas-y-entidades-destacadas

2015 Publica el libro Santa Elvira barrio patrimonial en coautoría con Patricia Orellana .
https://issuu.com/maximobeltran/docs/libro_santa_elvira__barrio_patrimon

2015, Chillan lo reconoce con el Premio Municipal de Arte y Cultura.
http://www.ladiscusion.cl/index.php/vidaycultura/vidaycultura1110121213/cultura631336175/50968-conozca-los-premios-municipales-de-arte-y-cultura-de-2015

2017 Fundación Proyecta Memoria lo distingue con el PREMIO AMA Bío Bío.

2018 Seleccionado a través del Fondo del Libro y la Lectura, Línea Creación, por su trabajo literario Chillán, su historia, mi historia y autoriza a Memoria Chilena y a la Biblioteca Nacional de Chile publicar su trabajo patrimonial.


OBRA PARTISTICA
En la obra artística de Máximo Beltrán Fuentes aprehendemos otra realidad, al igual que los conocimientos de la ciencia y la filosofía; el crítico de arte luxemburgues Rock Van den Kerchove dice: ” …más allá de la observación pictórica, de lo que miraríamos; son escenografías, pero también advertencias, porque Máximo Beltrán quiere vivir –ferozmente- las renovaciones de una íntima dramaturgia, de un desenterramiento de la memoria y de lo que se ha pensado. De las cuales a todo precio y utilizando todas las técnicas pictóricas, llevadas al dramatismo para encontrar desesperadamente una salida; alzarse en el oxígeno, en el aire, en la carne viva y desencarnada…” (2012)

La observación de su obra es lo que sucede en cada rincón del universo, del macro al microcosmos, es sentencia y relato de un tiempo, una época, un lugar, una vida; de esa manera el trabajo artístico de Máximo nos ilustra con el imaginario de la poesía visual lo que nos acontece, Joyce Olsen escribe en el Diario El Sur; “…para Máximo el arte es el relato del tiempo, de su realidad, son estos relatos los que unen al mundo del arte creando un tejido donde se encuentran todos los estilos y mensajes para crear una imagen del Chile de hoy”. (2013)

Su primera exposición la realizó en la tradicional Sala Silvia Molina, un mes de noviembre de 1988, el diario La  Discusión consignó: “un nombre relativamente nuevo en la plástica local, circunstancia que confirma a Chillán, como ciudad en constante renovación de valores”; fue ese impulso que sin duda lo marcaría, porque desde esa época, con interrupciones variadas, su trabajo plástico no ha cesado, certificando variadas distinciones donde las más emblemáticas a su parecer son las de tanagra, con el primer Lugar el año 1992 y menciones de honor en 1988 y 1989.

Su trabajo ha sido en Chillán, para y desde esta ciudad, así su obra toma como punto de inflexión su terruño, y desde ese eje parte al mundo, donde es invitado por la Faim-Madrid 2009 y su obra seleccionada por su óptima calidad artística. En Argentina es distinguido en la Muestra internacional de Arte Digital Venado Tuerto 2006; Feria mar del Sur, Buenos Aires 2008; galería Zero, Barcelona 2006; Museo Rosa Galiste de Santa Fe y numerosas salas universitarias.

Actualmente una parte de su obra fue donada a la Universidad del Bío Bío, por invitación de esa casa de estudios, para registrar patrimonialmente a uno de sus exponentes locales del arte y de esa manera incorporarlo en la academia. http://patrimonio.ubiobio.cl/Autores/19/

Su trabajo plástico está muy unido al trabajo patrimonial que ha desarrollado de manera incansable desde 2008, socializando el tema patrimonial en la ciudad de Chillán, desde los primeros Conversatorios y visitas patrimoniales guiadas y entablando la discusión sobre identidad local; sobre esta lucha a recibido distintos reconocimientos y publicado y editado libros y revistas revistas, todo detallado anteriormente.

De su obra nos dicen:

“Sus singulares y sorprendentes composiciones nos están expresando la fantasía de su pensamiento y su preocupación intelectual y lírica, como formas de sentir y crear el arte”.
Baltazar Hernández / Acuarelista / Ensayista 1991.

“Su tendencia preferencial es el dibujo, que cultiva con devoción y acabada técnica”
Sergio Vallejos / Pintor /Profesor U.de Chile 1992.

“Observar su obra es comprender en pate el proceso de cómo se va construyendo la conciencia colectiva de una sociedad sobre la base de un enjambre de filamentos repartidos en el tiempo y en el espacio, catalizados dentro de la memoria o del alma de los grupos humanos”.
Marco Aurelio Reyes Coca /Decano Facultad de Humanidades UBB / 1994

“Iconos y formas, repletas de detalles y poesía; un excelente dibujo que poco a poco va vistiéndose de color, textura y expresión para dar paso a la obra”
Francisco Del Despósito / Lic en Diseño / Mg Comunicación UDP, 2003.

“De factura impecable. Precisión en los trazos, equilibrio composicional, manejo de los contrastes y una atmósfera que nos introduce a una reflexión permanente, quizás, en busca de respuestas a un encuentro con lo pasado y lo presente”.
Luis Cuello Madariaga / Lic. En Artes / Artista Visual / (2003)
“Pulcro, impecable, inquietante búsqueda del tiempo”.
Félix Martínez / Prorector UBB / 2004.
“Máximo Beltrán, utiliza todas las técnicas y texturas para expresar a través de sus obras, su mirada estética, teñida gratamente de una suerte de dulce nostalgia…”
Patricia Orellana / Periodista Cultural / Diario la Discusión / 2004.

“Excelente su trabajo de la técnica y la contextualización de su temática; se complementa cabalmente con la aplicación a cada obra, se tratan de alguna manera de temas ocultos, que atienden al aspecto volitivo del artista”.
Rodrigo Vera M: / Lic. Artes / Mg. Teoría Historia del arte U. de Chile / 2004.

“Dibujar o delinear con palabras un acercamiento al trabajo de Máximo Beltrán es una empresa exigente, debido –principalmente- a la gran calidad de su propuesta, donde resalta de inmediato la intensa vibración que le supone a cualquier espectador, el “pararse” frente a su obra. El trabajo de Máximo Beltrán se ha anclado en, entre y desde los espacios”.
Hugo Quintana / Poeta / Editorial Ortiga. (2008)

“Máximo, en su trabajo diluye los recursos patrimoniales para dejarnos lugar a la actuación y al juego de la creación, es como si nos susurrara al oído. Desde los colores sepia como un saltarín bullicioso tejo en mi imaginación una prolija trenza que me lleva a transferir el hilo conductor de una nueva historia”.
Carmen Larraburu / Hacedora Cultural / Argentina (2008)

“A veces lo evidente es tal que ni siquiera se puede ver. Ese tal vez es la aventura estética de Máximo Beltrán…quién fisgonea profundo en el paraje no visto que se encuentra ante nosotros. El soporte análogo, la intervención digital, el paseo de las tintas, el poder corrosivo del químico, la digitalización, los lápices, la aguada, el dedo encima, el texto superpuesto, el frío viento que se ve y la parsimonia de los planos confluyen en un todo locuaz. El ejercicio alquímico del fotomontaje de Máximo se une a las innumerables creaciones que presenta en el ámbito de la plástica, la gráfica y la ilustración, junto a un intenso trabajo editorial”.
Cristian Condemarzo / Revista replica / Concepción / 2010

“La imagen fantasmagórica de la memoria nostálgica fragmentada, de la historia fragmentada, de la construcción hecha pedazos, de la realidad detenida, suspendida en imágenes como advertencia adivinatoria de la realidad después del terremoto reciente, a propósito del cual Beltrán nos sugiere una posibilidad de reconstrucción, a partir de lo que somos, de lo que tenemos, de lo que hemos tenido: fragmentos”.
Valeria Frindt. Lic. en Artes / Mag. Historia del Arte / Concepción 2010

“La obra de Beltrán son puertas, que nos invitan a viajar en la insinuación de las fuerzas elementales desatadas en el cuerpo, anti materico y físico, Eros y Thanatos constituidos en una misma naturaleza pero diferenciados en grado. La virtud orgánica y pulsante de la mano sobre el papel, fusionada con el recurso tecnológico y virtual de la pantalla”.
Rodrigo Piracés G. / U. de Concepción, 2012

“(…)La maestría de Máximo Beltrán es precisamente el saber qué hacer y cómo hacerlo, conjuga la inteligencia y la emoción de sus composiciones que son, como afirma el crítico Rick Van Den Kerchove, “escenografías y advertencias”(...)
Presentación Academia Chilena de la Lengua / sr. Tulio Mendoza Belio – 2013

“Los personajes solitarios que habitan los diversos y tensos espacios compositivos, los objetos, las texturas, los elementos simbólicos que pueblan cada una de sus composiciones, funcionan en la obra de Máximo Beltrán como ecos lejanos de un tiempo ya olvidado que se aferra de manera desgarradora a nuestro presente.(...)”
Leonardo Mezzetti / Argentina / 2013

“Sin ser profesor, invité a Máximo a estar presente en este libro, por su protagonismo en el ámbito cultural de nuestra ciudad, investigando, indagando y participando de diversos proyectos que tienen relación con las artes y la historia de nuestra provincia. Creador ligado a los “Pintores Enseñantes” contemporáneos de nuestra ciudad, compartiendo salones, encuentros artísticos, muestras individuales, etc.”
Julio Utreras Rojas / Chillán / Libro Pintores Enseñantes de Ñuble / 2015





Edmundo Cisternas un ejemplo de valor.

p. 
Basado en texto original de Claudio Martínez Cerda




Edmundo Cisternas, 
Director de la Escuela México en los años 70, 
radical y masón. 


En 1974, después del golpe llegó una patrulla militar al salón de sesiones del concejo municipal, y con la anuencia del Alcalde designado por el régimen (1)  y provistos de unos tarros de asfalto, procedieron a tapar el extraordinario mural pintado por Julio Escámez, denominado “ Principio y fin”.

Este mural fue inaugurado oficialmente por el Presidente Allende el año 1972, siendo Alcalde Ricardo Lagos, ambos fallecidos dramáticamente y en el caso del Alcalde Lagos asesinado brutalmente junto a su familia (revisar este enlace http://chillanantiguo.blogspot.com/2012/07/la-historia-se-escribe-sola-con-el.html )
Su temática hacia una “ apología al marxismo”, y debía ser eliminado por lo que representaba o simbolizaba. No les basto con borrarlo sino que después volvieron a la carga y lo destruyeron a punta de mazo y cincel, para que no volviera a renacer. Esta vez el mazo y cincel no se ocupó para esculpir o para desbastar un trozo de mármol o granito, como lo habría hecho el mismísimo Miguel Ángel en el renacimiento, sino que para destruir lo que la inteligencia humana había logrado crear.

Más tarde y como golpe de gracia, el salón fue dividido en dos y lo que podría quedar del mural debajo de la pintura, quedó fracturado por una losa, hasta el día de hoy. A raíz de este brutal hecho, circuló la versión de que los murales de Siqueiros también serían borrados. Ante el inminente peligro de que ello se materializara, llegaron a Chile cientos de cables y telegramas, intercediendo por lo murales de la Escuela México. Muchos afirman que estos hechos salvaron esos murales, considerados la máxima expresión de Siqueiros.

La brutalidad descargada contra el mural de Escámez habría hecho reaccionar al mundo internacional de la cultura. Pero hay un héroe cuya existencia hasta hoy permanece en el anonimato.

Inauguración mural "Principio y fín"
Chillán 1972




Efectivamente llegó hasta la Escuela México, un comando de militares encabezados por un oficial que después sería Alcalde, provistos de tarros de pintura, brochas y rodillos para borrar los murales de Siqueiros, el comunista. Cisternas los divisó desde su oficina, corrió hasta la entrada cerró las puertas laterales y dejó solo abierta la del centro. Allí abrió sus brazos y en actitud desafiante impidió la entrada de los militares. La tensión subió, el Director sabía que en una situación similar Ricardo Lagos, el alcalde, había sido acribillado junto a su familia, pero estaba consciente de la gravedad de lo que estaba a punto de ocurrir. 

Testigos afirman que entre los militares había un soldado que había sido alumno del director Cisternas. Este, frente a la escuela que lo vio crecer, cruzó una mirada con su antiguo profesor, luego de eso el soldado se acercó al oficial y le susurró algo al oído, el oficial que se había percatado de que algo ocurría entre Cisternas y su subalterno se retiró un instante, para comunicarse por radio con un superior probablemente. Regresó al frontis de la escuela y ordenó la retirada. Los conscriptos tomaron los galones de pintura y se dirigieron al camión que los había trasladado. El ex alumno le hizo un leve gesto a su maestro de su época infantil cuando se retiraba. Misión cumplida pensó en su fuero interno. Edmundo Cisternas, el Director, volvió a su oficina y continuó con su rutina. 

Archivo fotográfico de la época 1973 - 1974






(1) (nota de la redacción) El autor de esta infamia en estudio, no puedo cometer un error, ya que se barajan 4 nombres; el alcalde militar designado saliente Gastón Cruz  Quintana y el entrante Pedro Guzmán Álvarez; a la vez los jefes de  plaza militar de la época que se la disputan el Comandante Juan Guillermo Toro Dávila y más tarde del Teniente Coronel Cristián Guedelhoefer García.


lunes, 17 de septiembre de 2018

LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA, no fue una revolución.

Jorge M. Mc. Bride
“Chile: Su Tierra y Su Gente” (1935)




Cuando se dejaron sentir los primeros síntomas de agitación en las colonias, muchos de los terratenientes de Chile, peninsulares y criollos, permanecieron leales a la corona, pues sus intereses eran en gran parte idénticos con los de aquella. Habían heredado la cultura hispánica e introducido en las colonias las instituciones sociales de la península; muchos de ellos eran monarquistas acérrimos, sin ninguna simpatía por las tendencias democráticas, y tal vez en ninguna parte de América Latina este sentimiento de lealtad más vívido que entre los hacendados chilenos (1).

Cuando Chile por fin se sublevó contra España, no lo hizo en respuesta al amplio espíritu democrático que agitaba a otras colonias, y menos aún por seguir las huellas de las colectividades inglesas de Norte América que trataban de establecer una democracia, o para emular a los republicanos franceses. Chile se libertó de España, pero no de las instituciones españolas; logró su independencia pero no hizo una revolución. A través de la larga contienda por alcanzar la libertad política, ningún intento se hizo para extender esta misma libertad a las masas. El triunfo de la guerra de la independencia sólo produjo, pues, una transferencia de autoridades, pero no una reforma política y menos aún, un solevantamiento social. La guerra liberadora en ningún sentido fue una revolución, y por lo mismo, produjo en Chile menos disturbios sociales que en ningún otro país del continente (2). El sistema que había servido de base a su organización, continuó idéntico, sin ofrecer oportunidades de transformación social.



Los jefes de la revuelta casi sin excepción fueron hacendados, y se batían con los inquilinos a sus órdenes, luchando estos últimos a favor o en contra de España, según fueses los deseos o el mandato del patrón. Además, en Chile, menos que en otros países americanos, la guerra de la independencia no fue una larga y honda contienda que removiera los fundamentos de la sociedad; consistió en unas pocas campañas y en algunas rudas batallas favorables o adversas a los patriotas, pero que no ocasionaron tumultos ni dieron ocasión a que surgieran jefes de entre la masa común. Muy pocos fueron los caudillos que llegaron a sobresalir y aún durante el conflicto, los hacendados se cuidaron de mantener el control del país. Las clases laboriosas, a las que por aquel tiempo todavía se les llamaba indios, colaboraron con los patriotas para merecer, juntos con sus señores, la nueva designación de “chilenos”, aboliéndose inmediatamente la esclavitud, aun cuando ésta nunca existió en Chile con demasía. Quizás fue esa la única reforma social. Cierto que se adoptó la terminología de algunas fórmulas democráticas de gobierno, pero en muchos casos éstas no fueron más, según la gráfica expresión de un moderno escritor chileno, que, “palabras, simples palabras” (3).

El pueblo no estaba preparado entonces para una verdadera democracia. La encomienda y la hacienda habían construido una aristocracia, que una vez derribado el gobierno español, pasó a ocupar el sitio vacante para erigir el nuevo gobierno en armonía con el orden social existente. En ello la masa del pueblo no tuvo parte y continuó igual como había sido desde los tiempos coloniales (4). Como fuera el grupo hacendado el que hizo la revuelta, fueron ellos también los que tomaron las riendas del ejecutivo. La nueva organización política estableció así el gobierno de los hacendados, por los hacendados y para los hacendados (5).

Unos poquísimos chilenos consideraron la guerra como una oportunidad de reformas sociales. El más conspicuo entre ellos fue Bernardo O`Higgins, que estudiaremos próximamente.


1.- Algunos hacendados se opusieron al movimiento de independencia y sus propiedades fueron confiscadas (Amunátegui Solar: Mayorazgos, Vol I, 1901 -1904, págs.. 16-18).

2.- “El movimiento popular de 1810 no tuvo la más leve apariencia de una asonada” (Salas: Memoria sobre el servicio personal de los indígenas y su abolición, pág. 16).

3.- Cabero: Chile, 1926, pág. 194. Galdames, en su estudio, 1923, pág. 217, dice que la revolución había engendrado casi inconscientemente ideas de libertad e igualdad, pero “en nada afectó a las instituciones en que se fundaban la propiedad, la familia, el trabajo, la religión, el derecho”.

4.- “En cuanto a los inquilinos del país, sus condiciones de trabajo y de vida no habían cambiado desde la época de la colonia”. (Galdames: Obra citada, pág. 264).

5.- Espejo, en su Nobiliario de la antigua capitanía general de Chile, 1917, describe la herencia social del pueblo chileno.