martes, 3 de abril de 2012

Colonia Alemana en Chillan

Fuente / Chillan Gesta de Cuatro Siglos / Rolando Fernández Parra
Grupo Chillan Antiguo
Máximo Beltrán
Red / Investigación



Datos preciso no se tiene, pero se supone que los primeros germanos llegaron a la ciudad en el s. XIX, y ya en 1913, se había fundado un Club Alemán y que adquirió personalidad jurídica en 1925. Entre los alemanes que llegaron a Chillán se contaban comerciantes, entre los cuales podemos nombrar a Federico Kehl, que durante muchos años estuvo a la cabeza de la “Ferretería Kehl”, fundada en 1872, y siendo una de las primeras de su tipo en la ciudad y que gozó de mucho prestigio. A la muerte de don Federico se hicieron cargo de ella Ivar Ulriksen y Max Bornholdt, yernos de aquel, y secundados por sus hijos Harald y Benno. Don Ivar fue un activo ciudadano y llegó a ocupar los cargos de regidos y alcalde de Chillán. Se puede nombrara también a Juan Roeschmann (judío – alemán)que fundó en 1906 la firma que llevó su nombre y que igualmente gozó de prestigio y significo un adelanto para la ciudad en aquellos años antes de la Primera Guerra Mundial. Su área de trabajo se extendió desde San Javier – Yumbel. El trajo a su hermano Jorge, que se hizo cargo del negocio a la muerte de aquel. Jorge Roeschmann bastamente conocido en nuestra ciudad, por sus corrección en los negocios y su espíritu de colaboración hacia la ciudad, trajo de Alemania varios jóvenes alemanes para trabajar en la firma. Entre ellos se pueden nombrar; Von Bergmann Ernesto Thun, Herbert Rademacher y Roberto Gothe. Estos tres últimos formaron un nuevo negocio, “La Sociedad Mercantil Ñuble Ltda.”, al quedar la casa Roeschmann en la lista negra durante la Segunda Guerra Mundial. Don Jorge fue también uno de los fundadores del Rotary Club de Chillán, activo miembro del Club y posteriormente como agricultor, interesado en tener contacto con los agricultores de habla alemana y de los chilenos. En su firma trabajaron también chilenos de descendencia alemana; Walter y Hans Perl, Osvaldo Fehrmann y otros.

Santiago Yufer con su almacén eléctrico, fue también una conocida figura en Chillán. Con una Carrocería en la Avenida Argentina se estableció con su fábrica “Germania” el señor Otto Singer.



La Familia Goldenberg tuvo un negocio y almacén en Chillán y Molino en Bulnes. Pablo Goldenberg, Ing. Civil, construyó entre otros, los puentes sobre el Ñuble e Itata, teniendo como constructor a Guillermo Paap. Este ciudadano alemán perteneció a la tripulación del crucero “Dresden”, hundido por los aliados en Juan Fernández durante la primera guerra. Después de estar internado en la Isla Quiriquina, huyó a Nacimiento, donde conoció a su futura señora, Ana. Por correspondencia estudió construcción civil y trabajó a lo largo de Chile con Pablo Goldenberg. En su casa en Chillán, donde se radicaron posteriormente, se refugiaron los alemanes de Chillán después del terremoto de 1939.

Debemos nombrar también a Francisco Moeller, que fue dueño del Molino San Bartolomé en Chillán Viejo. Posteriormente lo dirigió su hijo Arnoldo. La descendencia de Francisco Moeller sigue en parte radicada en Chillán. Don Germán Baldeig, hijo de Juan Baldeig Michael, colono alemán de Frutillar, fundó en Chillán en 1906 la barraca “La Higuera”, con anexo de molino maquilero. También inventó la máquina lavadora de oro, que obtuvo el primer premio en la exposición de 1936. Otro industrial vastamente conocido en Chillán y que instaló una Maltería, fue Juan Friedl.
De recordada memoria es Juan Schleyer, dueño del fundo Los Colihues, quien dejo numerosa descendencia. Famosos en su tiempo fueron sus vinos Riesling, Steinwein, Blanco y Semillón. Entre sus hijos nombramos a Gustavo y Francisco, ambos agricultores que vivieron largos años en sus fundos, laborando la tierra de Ñuble. Su hija Fanny casó con Carlos Jungjohann. Vivieron en el fundo Los Colihues, dedicándose ellos y sus hijos a la agricultura. También sus yernos, Gerardo Eaehling y Gerd Feddersen. Su hija Eduvigis fue dueña del molino Bustamente. Su técnico molinero fue también alemán; Pablo Harms. Otros agricultores fueron Gottbrecht, Lunecke y Francisco Dechent.



Muy conocido en la ciudad fue el comerciante Herald Kuester, dueño de la Librería Universo, que posteriormente, debido a su enfermedad, vendió a Werner Rademacher y señora.

El dr. Fischer se desempeñó por largos años como médico veterinario en una época en que habían pocos en la zona.
Guillermo Goss llegó con su señora y se instaló con una fundición, además un tiempo administró el Hotel Alemán, que adquirió posteriormente Federico Lutze.
Después del terremoto del 39 llegó a Chillán otro descendiente alemán, Udo Schweitzer, arquitecto. Se crió en el sur, Lonquimay y mantuvo junto a su esposa Cristina y sus 7 hijos un lugar, en que se sentía el espíritu y la cultura heredada de su padre. También se estableció aquí su hermano Augusto con su industria de parquets en la Avda. O’Higgins. Ambos mantub¡vieron muy alto las tradiciones alemanas de sus antepasados.



Capítulo aparte merecen los alemanes que llegaron a la Escuela Normal de Chillán; eran profesores de diversas especialidades. Podemos nombrar entre ellos a; Georgi, Madsen, Schaeffer, Voss, Habenicht. El hijo del sr. Schaeffer, Otto, fue el fundador de la Sociedad Musical Santa Cecilia y creador de la Casa del Arte. El se hizo cargo de la casa de música que tenía su padre frente a la Plaza de Armas. La familia Müller tocó por mucho tiempo en el Teatro Municipal. Germán fue profesor de la Escuela Normal y Director de la Orquesta Santa Cecilia. Voss también amenizó al piano las películas mudas.

Todos estos ciudadanos alemanes y sus descendientes se reunían en el Club Alemán, donde también se daban charlas y películas que traía el pastor luterano de Concepción. Esto se hacía en un día sábado y el domingo había un servicio religioso luterano para la colonia. Participaron activamente en la ciudad y laboraron con cariño y entusiasmo por el progreso de su segunda patria.


CLUB ALEMÁN Y CEMENTERIO DE LOS DISIDENTES (ALEMÁN)
El Club Alemán de Chillán fue fundado en 1856. Su primer benefactor y presidente fue Salomón Goldenberg. Al igual que para los otros clubes sociales alemanes en Chile, el objetivo perseguido era crear un espacio de encuentro, de desarrollo espiritual y apoyo mutuo. La organización de eventos sociales y culturales, como la formación de una biblioteca, eran de primer orden De hecho, ya en los primeros años, el club le solicita al Club Alemán de Valparaíso el envío de revistas y diarios alemanes.
En el seno de este club nace el Club Gimnástico Alemán el año 1879. Uno de sus socios fundadores fue Manuel Goldenberg.

Hacia 1890 el Club Alemán de Chillán contaba con más de 50 socios.
No hay mayor información sobre la época posterior. No obstante, se conserva un libro de actas, que abarca el período entre 1915 y 1930. Entre otros datos se indica, que en 1927 fallece Felix Goldenberg, último miembro de la familia, que participó activamente en el club. También se revela, que hacia 1929 el club declina. Cuantiosas deudas y la reducción del número de socios a 28 personas, llevan a la decisión de traspasar el inventario del club a los acreedores. El último registro en este libro de actas corresponde al 06.03.1930.

Una amena sesión en el Club Alemán de Chillán, ca. 1890.
En los estatutos del Club Alemán de Chillán, fundado en 1856, se estipulaba la creación de una sociedad de socorros mutuos y de un cementerio.

La Sociedad Cementerio Alemán de Chillán fue fundada el 26 de Mayo de 1866.
Se conserva el libro de actas con el acta de fundación. El artículo 1° establece, que se erigirá un cementerio en el terreno comprado por el Club Alemán, “en el cual serán enterrados los difuntos sin distinción de nacionalidad y credo”.
Entre los veinte firmantes, que inusualmente incluyen a una mujer,
Madame Schmidt, se cuentan cuatro judíos: Benjamín y Carlos Goldenberg, José Leven y Samuel Loyns. Todos ellos encontraron allí su última morada.

Este cementerio de disidentes también acogió a inmigrantes suizos, suecos, irlandeses y escoceses residentes en Chillán; ya que los que no profesaban la religión católica no podían ser inhumados en los Cementerios Parroquiales. No asi que en sus espacios si podian ser enterrados todos sin exclusión de credos.

En el acta del 6 de julio de 1902, queda estipulada la disolución de la
sociedad, junto al llamado a formar una nueva corporación con personalidad jurídica. El cementerio había dejado de funcionar a fines del año 1900, debido a crecientes problemas con aguas subterráneas. De hecho, el último entierro fue el de Frieda Dorothea Stichler de Märzheimer, el 17 de Mayo de 1900, según consta en el libro de difuntos que también se conserva..




1 comentario:

  1. Salomon Goldberg es un nombre claramente judio aleman. Marcos Elberg, mi padre, tambien era judio aleman de Europa Oriental. Se establecio en Chillan con una fabrica de ladrillos despues del terremoto.

    ResponderEliminar