domingo, 4 de julio de 2010

Iglesia y Convento de los Padres Carmelitas

(...noticia de última hora, mayo 2012...) Decretado Monumento Nacional, en la categoría de Monumento Histórico a la Iglesia y al Convento de la Virgen del Carmen de Chillán......mayo de 2012


UN PASEO POR SU HISTORIA.




























El terremoto del 27 de febrero de este año, dejó en el más completo deterior este bello templo neo-gótico. Mudo testigo de una bella epoca chillaneja, templopide auxilio a su querido pero a veces esquivo Chillán.
Lo que no hizo la noche del 24 de enero, aqueñla mañana del 27 lo sella,

"si pudo salvarse en esa oportunidad con voluntad de la Orden y la colaboracion de toda la comunidad, como ahora que Chillán no sufrió como entonces no se puede hacer algo por rescatarla? Esa Iglesia tiene toda una historia de esfuerzo y trabajo que debe de ser considerada antes que la picota. No quisiera como chillanejo que hoy falte esa voluntad de la Orden y la solidaridad de toda esta comunidad a la que pertenecemos y que se jacta de ser una ciudad cuna del arte y la cultura. Algo se podrá hacer,como vamos a dejar al Padre de la Patria Bernardo Ohiggins incumpliendo su promesa de coronar a la Virgen del Carmen Reina de Chile y dejarla sin casa en la tierra que vió nacer al heroe en pleno Bicentenario Nacional, da para pensar y por supuesto actuar, liberemonos de una vez por toda de la somnolencia y el dejar que las aguas corran...(texto Ignacio Basterrica)

Debemos recordar que en octubre de 1901 llegaba a Chillán el P. Juan Martín.
El 12 de Diciembre de 1910 se coloca la primera piedra, en honor a la Virgen del Carmen.
Solo en dos años y medio duro la construcción de la iglesia y parte del onvento.
El hermano Rufo fue el Arquitecto y Director de la obra. El hermano Estanislao el inspirador genial.
De estilo Neo-Gótico se alza hoy en dia en calle Rosas 558. El pasado terremoto del 27 de febrero lo dejo en pésimas condiciones...no he retratado su dolor, dejo aqui el bello recuerdo de su estamapa...Su estructura externa e interna como sus bellos jardines diseñados por las laboriosas manos de la Hermanadad Carmelita.

Un paseo por la Iglesia y Convento de los Padres Carmelitas, los invito a un paseo visual, con el ánimo confeso de conectarse con nuestra historia...


HISTORIA
Erigida en 1905, esta fundación ha sido una de las más importantes en la historia de la Orden en Chile, como testimonio de espiritualidad carmelitana y apostolado específico y como centro de acción misional en toda la región del sur.
De manera especial los primeros Padres de esta Comunidad se dedicaron a la espiritualidad atendiendo jornadas de ejercicios espirituales a Sacerdotes, Religiosos y Religiosas. Labor eminente y muy apreciada ha sido la dirección espiritual y atención constante de confesionario.
Las provincias del sur recibieron en sus campos y ciudades la predicación de los misioneros carmelitas.
Nuestra iglesia de Chillán ha sido declarada Santuario Diocesano a la Virgen del Carmen. En este carácter, todos los años se hace una solemne procesión en el día de Oración por Chile.
La Parroquia atiende un sector de la ciudad, la población Zañartu, Malloa y Huape, abarcando una gran extensión rural.

(Algo más sobre Chillán) Los Padres Juan Martín y Félix llegaron a Chillán en 1901 ahí se hospedaron en la residencia del Padre Vicente las Casas, Párroco de la ciudad de Chillán, y predicaron la novena de la Virgen del Carmen a la comunidad. El Padre Vicente invitó a los misioneros a establecerse en la ciudad. Gracias a las gestiones de éste Padre se presentó a los misioneros don Isidro Toro ofreciendo una casa capaz de habilitar catorce piezas y una huerta en la Avenida Brasil.

La Orden del Carmen era demasiado joven todavía para poder extenderse por el país. Por lo tanto, la fundación del Convento de Padres de Chillán se consideró aplazada por un tiempo. Sin embargo, los Padres Carmelitas que misionaban en el Sur del país se detenían al pasar por allí.
El Reverendo Padre Valentín, en misión de Visitador de la Orden, conoció la casa que se ofrecía y escuchó la opinión de los Padres; pero antes de pronunciarse envió en 1904 al hermano Cirilo a la capital del Ñuble para que realizara un informe técnico y ver la posibilidad de acondicionar la casa. Una vez redactados positivamente los informes se solicitó y consiguió el 13 de diciembre de 1904 de parte del Definitorio General la aprobación de esta fundación. El párroco de Chillán informó muy favorablemente al Obispo del proyecto de la nueva fundación y el 12 de febrero de 1905 quedaba ya erigida canónicamente. El Hermano Cirilo habilitó la pequeña capilla y en Navidad don Vicente presentó a los fieles la nueva comunidad de Padres. Dicha comunidad emprendió una vida de edificante observancia y su servicio destacó tanto en la atención de las necesidades de los prójimos que acudían a la capilla como en los campos de los alrededores de la ciudad. Además, destacó la promoción de ejercicios espirituales que se daban varias veces al año en la nueva casa de los Padres.
Al mismo tiempo se afanaron por adaptar lo más posible el edificio para el regular desarrollo de los actos de comunidad. Con gran acierto Don Vicente las Casas propuso una solución mejor que fue el traslado de la casa de los Padres a un lugar más adecuado. Don Isidro Toro que fue el donante de la casa de calle Brasil nuevamente recibe su casa y, a cambio de esta, entrega una nueva propiedad ubicada en la calle Constitución. Sector que será más apropiado para las actividades del culto (lugar en el que estamos actualmente).
Una vez que los Padres quedaron instalados en su nueva residencia, de calle Constitución con Rosas, la acción pastoral se hizo más propicia debido a que estaban en un lugar más céntrico. Los feligreses respondieron al trabajo abnegado de los religiosos con su apoyo y participación en las Sociedades Carmelitanas. La Orden Tercera, la Cofradía de la Virgen del Carmen y la del Niño Jesús de Praga surgieron con entusiasmo en el transcurrir de los años 1906 y 1910. Sobre todo esta última reunió a la juventud de Chillán sin distinción de clases.

ACONTECIMIENTOS QUE ACOMPAÑARON LA CONSTRUCCION DEL TEMPLO Y EL CONVENTO.

Una vez que la comunidad de Padres ya estaba instalada en la calle Constitución con Rosas, lugar más céntrico, se necesitaba ahora algo más definitivo. Con este fin el Padre Estanislao fue comprando las propiedades circundantes para la instalación de los cimientos de la iglesia y el convento. Para financiar dichos gastos de la construcción aportaron tanto la comunidad de Padres como la comunidad eclesial. Sin duda que el Señor fue el principal autor. Los trabajos avanzaron de tal forma y rapidez que dos años y medio más tarde el Hermano Rufo finalizaba su obra. Bajo una intensa lluvia acudieron ese día a la ceremonia lo más representativo de la sociedad de Chillán, su más selecta sociedad y todo el pueblo.

El templo estaba en pie sobre sus finos pilares sirviendo de cámara a la imagen de la Virgen del Carmen, hábilmente esculpida por el celebrado Ildefonso Sens. Más tarde se colocó el precioso retablo, obra del Hermano Mariano. Y la fachada fue finalizada con la construcción de dos macizas torres no muy agudas. El hermano Rufo consiguió que el templo fuera una poderosa combinación de acero y cemento que permitió, al menos, soportar el terremoto del año 1939. Años después, debido principalmente al empuje del Padre Estanislao, se dio feliz término a la construcción del Convento a base de la misma solidez y estilo que la iglesia. La construcción de dicha casa religiosa es un cuadrilátero trazado alrededor de un patio amplio y soleado. La planta baja está circundada por una arquería en conopial que sustenta una espléndida terraza; a la que se abren los amplios ventanales ojivales de las piezas. A primera vista podía parecer que el convento era demasiado amplio y bello para los asistentes de la inauguración; había motivo para pensar así, pero el Hermano Rufo terminó previendo la construcción de un convento para ser utilizado posteriormente como Colegio Mayor (donde se forman los nuevos sacerdotes), es así como vendrían a estudiar los teólogos de la Provincia de San Joaquín de Navarra de España, durante la guerra civil española.

Las torres quedaron terminadas después del año 1921, lamentablemente cayeron con el terremoto de 1939 y se construyeron las que actualmente podemos apreciar a diario. Además, después de 1921 quedó terminada la decoración y la colocación de la imagen definitiva del Niño Jesús de Praga y con el trascurso del tiempo se fue extendiendo cada vez más su devoción.

Los principales objetivos de los Padres Carmelitas eran la acción social y el trabajo pastoral de los campos. Celebres fueron las más de 200 misiones realizadas desde este convento de Chillán a tierras del sur como la región de la Araucanía, Chiloé y Tierra del Fuego.

Una de las persecuciones que tuvo la agitación política española de 1931 trajo como consecuencia la salida de jóvenes religiosos al extranjero. Uno de esos grupos llegó a Chillán el 31 de agosto de 1931 con sus estudios avanzados. El Convento de Chillán era la casa más apropiada para establecer un colegio. En dicha casa cursaron los tres últimos años de teología. Algunos meses después de la ordenación sacerdotal de los jóvenes en septiembre de 1933 se disolvió esta casa de formación pero su recuerdo permanece.

Un acontecimiento tristemente recordado hasta ahora es el terremoto del año 1939 que echó por tierra a casi toda la ciudad de Chillán. A media noche el 24 de enero de 1939 la tierra se estremeció fuertemente, todo ocurrió muy rápido y los habitantes casi no tuvieron tiempo para escapar. Casi toda la ciudad cayó bajo un estrépito ensordecedor. La catedral, los templos, todos se vinieron al suelo. Chillán y una inmensa zona en su derredor quedó devastada, muchos fueron los fallecidos en esta catástrofe algunos calculan hasta 40.000 los muertos. La impresión producida en los supervivientes no es para describir; todos acampaban en las plazas en espera de ser trasladados a otros puntos menos movedizos del territorio. Hasta se habló de abandonar Chillán y edificarlo en otra parte del territorio. Con el tiempo todo se fue calmando. Poco a poco desaparecieron los escombros y surgió de las ruinas una ciudad nueva.

Los Padres Carmelitas sólo sufrieron los efectos de la impresión pues el convento resistió el embate satisfactoriamente. La iglesia sufrió más por la violencia del movimiento ya que repercutió en las junturas de lo alto donde provocaron fisuras y en las esquinas donde se desprendió el estuco y los adornos. Los campanarios se inclinaron aparatosamente y toda su contextura de hierro no fue capaz de sostenerlos. La campana mayor cayó y rompió la bóveda y el coro cayendo definitivamente en la iglesia.

Las reparaciones en la iglesia y convento fueron costosas pero todo lo llevó a efecto la entusiasta comunidad de Padres. Poco a poco y gracias a la ayuda de todos se pudieron realizar las reparaciones y abrir de nuevo la iglesia para el culto. Décadas después las dos torres dañadas fueron suplidas por las que podemos apreciar actualmente.

DESARROLLO DE LA VIDA PASTORAL

Desde la fundación del Convento en Chillán podemos apreciar la gran promoción de nuestro carisma carmelitano expresado en diversos grupos de hermanos, estos son: La Cofradía de la Santísima Virgen del Carmen (1906), La Archicofradía del Niño Jesús de Praga (1909) y La Venerable Orden Tercera de la Virgen del Carmen y Santa Teresa (1910). Posteriormente surgió La Cofradía del Sagrado Corazón de Jesús (1929) y El Centro de Santa Teresita del Niño Jesús en (1936). Muchas han sido las hermandades y los socios que las han compuesto; Han transcurrido décadas de impresionante fervor religioso y nuestra espiritualidad a estado presente en cada una de las actividades que conllevaba cada asociación o comunidad. Testigo de esto es nuestro gran templo y los grandes salones que aún tenemos.

A lo largo de los años y luego de un gran esfuerzo, tanto material como espiritual, se siguió desarrollando el culto y las diversas actividades religiosas de forma satisfactoria. Es verdad que los tiempos y las orientaciones pastorales han cambiado pero nos queda la gran satisfacción de saber que nuestro carisma continúa vigente y que este quehacer pastoral se hace más fuerte en medio de nuestra Iglesia viva.

Desde 1971 nuestra casa funciona como Parroquia debido a las necesidades pastorales y cuenta con cuatro comunidades dentro de nuestra jurisdicción parroquial. Todas nuestras actividades siguen estando orientadas a la promoción de nuestra espiritualidad. En la actualidad continúa con fuerza La Cofradía de la Santísima Virgen del Carmen con una cantidad importante de hermanos, teniendo las actividades propias de los cofrades; digno de destacar es nuestra procesión de la Virgen del Carmen que se realiza año tras año con gran solemnidad y participación de todas las parroquias de nuestra ciudad de Chillán; tenemos el grupo de Oración y Los jóvenes que se nutren de nuestro espíritu carmelitano.

El templo presidido con la bella imagen de la Virgen del Carmen nos recuerda constantemente que nuestra casa está al servicio de la Iglesia desde la espiritualidad carmelitana y que nuestro futuro depende de la sabia nueva que brota de nuestro carisma. Damos gracias a Dios por las bendiciones que ha derramado sobre nosotros durante estos 100 años de presencia carmelitana.

En septiembre de 2009 la Parroquia pasó a llamarse VIRGEN DEL CARMEN.
(Fuente Orden Templaria de Chile,Encomienda Chillán)

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